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La historia de Trosky
El miércoles 9 de julio a las 6 y 30 p.m. recibimos una llamada de una niña de 12 años del barrio Villaluz en Floridablanca, Santander, la niña lloraba diciendo que "su perrito que se había perdido hace unos días había regresado con heridas y que le habían sacado los ojos", por lo cual procedimos a recoger el animal.
Lo encontramos en la calle, amarrado a un árbol, sin agua, sin comida y en estado lamentable. Desnutrido, deshidratado, con miasis crónica en su cara. Nadie dijo nada cuando se recogió y la niña tampoco apareció.
Cuando lo llevamos al centro veterinario, el cuadro clínico fue una herida profunda en toda la región frontal, con daño de tejidos blandos y exposición del hueso del cráneo y presencia de gusanos. La lesión era tan profunda que estaba expuesto todo el arco sigomático y la región frontal del cráneo y había exposición de todos los tejidos retroorbitarios (circundantes al ojo). El compromiso era de los tejidos del párpado superior, con una herida profunda a nivel del canto interno del ojo derecho y en toda la región forntal. Los ojos estaban intactos y funcionales. Los gusanos aun no había comido nada del nervio óptico ni del globo ocular.
Se le hizo etxracción de todos los gusanos, limpieza y debridamiento quirúrguico de la herida y lavado de toda la región afectada. Se inició tratamiento de antibióticos y antiinflamatorios y tratamiento con ivermectina para la miasis. Se inició fluidoterapia y terapia de soporte con nutrición parenteral.
Se han venido haciendo limpiezas diarias y debridamiento de los tejidos necróticos y se está usando un producto para estimular la reacción de los neutrófilos y la producción de tejido en la herida.
El perro está estable, come solo y muy bien, esta de muy buen ánimo. La evolución ha sido satisfactoria, respeto a la herida el pronóstico aun es reservado ya que es un proceso largo y dispendioso y de mucho cuidado. El médico tratante es el MVZ Miguel Enrique Reyes Cerón.
Nosotros atendemos muchos casos de maltrato animal, pero este en particular llamó la atención de muchos de los voluntarios por el estado de las heridas que presenta el perro. El punto más relevante, es la INDIFERENCIA que se presentó en la comunidad que estuvo junto a este animal, nos lleva a cuestionar nuestra naturaleza de "humanos", pues humanidad no es amarrarlo a un árbol y esperar a que se muera. Es muy importante que la gente tome conciencia acerca del respeto que debemos tener hacia todas las formas de vida que cohabitan con nosotros este planeta, de lo contrario se seguirán presentando muchos casos más como éste, o peores, como los que hemos tenido que presenciar en estos años de lucha por los animales y el medio ambiente.
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